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Conexión

Conexión

El silencio no existe. Puedes no atender, no escuchar , pero el sonido sigue ahí constantemente, vibrante, ondulante. Aparece de la nada sobreponiéndose al ya existente coloreando el momento presente y vuelve a desaparecer, dejando paso a más sonidos. Y así infinitamente, en todos los rincones de la Tierra.

Me relaja escuchar sonidos atentamente. Descubrir la perfecta harmonía de cada sitio, las calles por dónde camino, los bosques por dónde paseo. Todo suena de alguna manera, con su propia intensidad y en su debido momento.

Pero el sonido debe su existencia al movimiento, a objetos chocando entre sí, desplazándose, al aire rozando y generando vibraciones que forman los sonidos. Flotando en el mismo aire se transportan en todas las direcciones, rebotan y se dividen, se fragmentan y desaparecen a la vez que otros aparecen. Y así continuamente.

Por eso el sonido está en deuda con el movimiento.

La danza es la forma más bella que he conocido para expresar lo que la música misma tiene prohibido expresar. La música no tiene un cuerpo visible. El sonido nace del movimiento y en la danza muere transformado. Por eso es tan grande la conexión de la música con la danza. La danza le recuerda a la música cuál es su fuente y su sentido de existir aunque sea brevemente.

Un bailarín reacciona al choque de las ondas en su cuerpo físico y en su cuerpo emocional. El sonido le penetra hasta lo más profundo de su alma y ésta utiliza el cuerpo para transformar esa vibración en movimiento de una pureza increíble, no condicionada, divina.

Es entonces cuando el sonido puede desaparecer y fundirse con el movimiento porque ha existido, y humildemente deja paso a algo más grande, más bello, de otro mundo: la danza.

Le petit Gerhard.  


  • Posted on mayo 8, 2016
  • By le petit gerhard
  • Música